La Maternidad y el Lolita

Minty Mintcake y su princesa

He notado que hay cierta curiosidad en la comunidad por saber cómo es la vida de una mamá Lolita, lo que no me sorprende, ya que no hay muchas mamás Lolitas (por ahora). Así que después de ver algunos comentarios sobre el interés que existe al respecto, me animé a escribir este texto.

Creo que la expectativa que el tema genera tiene que ver con esa cuestión tan escabrosa de “Dejar el Lolita”. Quizá alguna ya se plantea dejarlo cuando sea madre, y no está mal, es una decisión personal que cada quien tomará cuando llegue el momento. Para las que sí desean continuar con el Lolita por muchos años más, o se quieren dar una idea de cómo sería su vida como madres y Lolitas, quizá este texto les pueda ayudar a aclarar algunas dudas.

Tengo 27 años y una familia: mi pareja y yo (aunque no estamos casados) vivimos juntos desde hace 6 años y tenemos un hijo de 4 años. Conozco por lo menos a otras dos mamás en el mundo Lolita. Ellas sabrán identificarse con las siguientes experiencias.

Comenzaré diciendo, que si la gente nos ve mal o raro por ser Lolitas, cuando eres madre, esa desaprobación es doble. El ir puffy y con un niño de la mano causa shock en la mayoría las personas. Los estilos que yo uso son los menos ostentosos (classic y casual) pero todas sabemos que, aún los estilos más discretos en el Lolita, llaman mucho la atención en la calle. Pues tengo que tolerar las miradas de extrañeza (porque nunca me han dicho nada grosero) pero esas miradas lo dicen todo: “ WTF!! ¿Es su hijo? (voltean a ver a mi niño y luego a mí, y otra vez a mi hijo)”. Si  la sociedad no acepta a  las jóvenes Lolitas, mucho menos a las madres.

Mi niño y yo jugando en el patio de atrás

Soy una persona muy segura, así que el hecho de que susurren cosas detrás de mí  o no dejen de mirarme con extrañeza, me tiene sin cuidado. Vivo en un extremo de la ciudad de Monterrey y mi pareja generalmente trae el carro, por lo tanto, casi siempre uso el transporte público para trasladarme,  así que esas miradas y susurros son un asunto común y cotidiano.

Lo que sí me llega a molestar son los comentarios de familia y  amigos. Mi mamá lo ve normal (para ella es una de mis tantas peculiaridades) pero mis tías, por ejemplo, me han dicho cosas como: “Ya eres mamá, actúa como una” o “Tienes un hijo, ya no estás para eso” cómo sí el hecho de vestir Lolita me convirtiera de inmediato en una mala madre. Como venía de personas cercanas y no desconocidos si me llegó a importunar, pero nunca, en ningún momento esos comentario me han desanimado de seguir en el Lolita.

Y a continuación les compartiré algunas experiencias que me han pasado siendo Loli-mamá:

 El año pasado acababa de llegarme una faldita y decidí estrenarla una noche que saldría con mis amigos del trabajo. Mientras me arreglaba, mi niño (que entonces tenía 3 años) me preguntó:

_¿Mamá eres una princesa?_ Eso es lo más bonito que nadie me ha dicho por vestir Lolita, y venía de mi hermoso niño. Esa pregunta me confirmó totalmente como Lolita. Le contesté, que sí, que era una princesa. Y él me dijo: Me gusta.

Minty Mintcake y su hija Facebook

La primera vez que conocí a las Lolitas de Mty. Nos quedamos de ver a las afueras del edificio dónde habría una convención. Yo llevaba un vestido costumizado de muy mala calidad (fue mi primer intento Loli) mal cosido y todo feo y además estaba muy nerviosa porque no conocía a ninguna. Y para rematar iba con mi pequeño monstruito, que se lució. Le jaló la falda a una, les pegó, no nos dejaba tomarnos fotos, hizo berrinches, se portó sumamente mal. Fue muy mala experiencia, por esa razón tardé mucho en animarme a salir con ellas en otra ocasión, casi un año. Ahora que les recuerdo eso, todas dicen que Said (así se llama mi Damien) les daba risa.

En otra ocasión le vendí una falda a Misuzu (una Lolita de aquí de Mty.) ella llegó con su novio y mi diablito estaba comiendo unas papitas, sin más se acercó a ella y le metió una papita en la boca. También me dio mucha pena, porque no conocía a Misuzu personalmente, pero a ella sonrió y se comió la papita.

Said dándome un besito

Y la última vez que salí con las Lolitas de aquí, fue a nuestra Loli-Posada , una vez más iba con mi diablo, pero ya todas estaban advertidas de que quizá me quedaría poco tiempo por aquello de los berrinches de mi hijo. Se portó muy bien, jugó con todas y me quitó la cámara y les tomó fotos. La mitad de las fotos de esa posada las tomó mi hijo. Al final ya comenzó a llorar y patalear así que me despedí de todas, pero resumiendo fue una buena experiencia.

Minty Mintcake me dijo que a su niña le gusta ponerse su peluca, sus moños, su bolsa y le encanta verla vestida de Lolita y la admira, y yo le comenté que mi niño también me pide que le ponga broches, diademas y moños en el pelo, él es muy open mind. Es normal que cosas tan coloridas o esponjositas les llamen la atención.

Cuando se puede, dejo a mi niño con su papá y es mucho más fácil y tranquilo andar Loleando por la vida, pero la mayor parte del tiempo lo traigo conmigo: Sí me ha levantado la falda, sí me ha jalado la peluca (de hecho por eso ya no la uso) sí se ha metido debajo de mi petti y ha sido un show sacarlo de ahí. Pero son cosas con las que toda Loli-mamá aprendemos a lidiar.

Lizzie Facebook

Lizzie y su niña en una reunión (Facebook)

Terminaré con algunas recomendaciones para las Loli-Mamás y las amigas de Loli-mamás:

Loli-mamás:

  • Si aún no te animas a entrar al mundo Lolita porque eres mamá, atrévete, el ser madre o tu estado civil no tiene nada que ver con el ser Lolita, esto es un gusto, una pasión, un estilo. Y seguirás siendo una buena madre independientemente del puffy de tu falda.
  • No te auto excluyas por el hecho de ser mamá, sí es incómodo andar con un niño(a) en reuniones Loli, especialmente cuando empiezan a llorar o hacer sus berrinches, pero es igual de incómodo que ir a comprar, ir a comer e ir al cine.
  • Avisa antes de asistir a alguna reunión que irás acompañada de tu niño(a), así todas sabrán y quizá escojan un lugar dónde tú niño(a) se sienta más a gusto o el simple hecho de que ya vayan “advertidas” te hará sentir más cómoda.

Lolitas amigas de Loli-mamás:

  • Probablemente las Loli-mamis no puedan asistir a muchas las reuniones, ya que ser mamá es un trabajo arduo y de tiempo completo. Pero no dejen de invitarlas, cuando ellas logren organizarse asistirán.
  • Sea pacientes, porque muchas veces tendrán que ir acompañadas de su hijo(a) así que probablemente les toque presenciar alguna rabieta.
  • Traten de hacerlas sentir cómodas. Es muy vergonzoso para nosotras el mal comportamiento de nuestros niños porque sabemos que podemos molestar o incomodar a los demás, pero si vemos que no le dan tanta importancia, será más fácil que nos animemos a asistir a otra reunión.

Y para concluir, pienso que somos como cualquier otra Lolita: Nos gustan los  moño, las flores, los pettis, los holanes, y como extra, traemos a un pequeñín de la mano.

Minty Mintcake y su hermosa niña

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